Imagínate que la Unión Europea (UE) es como un gran club donde los socios comparten ciertos beneficios: moverse libremente, trabajar en cualquier país miembro, y tener cubiertos sus derechos de Seguridad Social (sanidad, pensiones, desempleo, etc.), sin importar dónde vivan o trabajen.

👉 El Reino Unido formaba parte de ese club, pero en 2016 decidió irse: eso fue el Brexit.
Tras años de negociaciones (con idas y vueltas), se firmó un Acuerdo de Retirada en 2020.
Durante ese año hubo un “periodo de transición”: el Reino Unido ya no era socio, pero seguía usando las normas del club mientras se organizaba la separación.
Lo importante para las personas es que la UE quiso proteger a quienes ya habían hecho su vida confiando en esas reglas (por ejemplo, un español que llevaba años trabajando en Londres, o alguien que vivía en España y cruzaba todos los días a Gibraltar a trabajar).
Para que nadie se quedara en el aire, se firmó también un Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido. Este acuerdo no solo habla de comprar y vender cosas, sino también de temas cruciales como energía, transporte, pesca… y, por supuesto, de Seguridad Social.
📌 Desde el 1 de enero de 2021 existe un Protocolo de Coordinación de Seguridad Social:
- Reino Unido y los países de la UE se comprometen a coordinar sus sistemas de seguridad social.
- Esto garantiza que las personas que trabajan, han trabajado o trabajarán en ambos lados no pierdan sus derechos.
En resumen: aunque el Reino Unido ya no esté en el club, se ha buscado que la gente no pierda lo que ya había ganado en materia de Seguridad Social.